Cada 30 de agosto se celebra el Día de los Ferrocarriles Argentinos, en conmemoración al viaje inaugural del primer tren de pasajeros en 1857. Aquella jornada histórica, la locomotora “La Porteña” recorrió 10 kilómetros entre las estaciones Del Parque y La Floresta, marcando el inicio de un sistema de transporte que transformaría la vida económica, social y cultural del país.
El ferrocarril pronto se convirtió en la columna vertebral del desarrollo argentino: integró regiones productivas con los grandes centros urbanos y portuarios, facilitó el comercio, conectó pueblos y acompañó el poblamiento de vastos territorios. Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, la Argentina llegó a tener más de 35.000 kilómetros de vías, constituyéndose en la red más extensa de Sudamérica y una de las más grandes del mundo.
El ferrocarril y Laguna Paiva: una historia de esplendor y dolor
Dentro de esa expansión, Laguna Paiva, en la provincia de Santa Fe, fue un claro ejemplo de cómo el tren podía cambiar el destino de una ciudad. El establecimiento de los talleres ferroviarios convirtió a la localidad en un polo de desarrollo económico y social: generó miles de empleos directos e indirectos y atrajo familias de distintas regiones que encontraron allí una oportunidad de progreso.
Durante décadas, la vida cotidiana de Laguna Paiva giró en torno al ferrocarril: las sirenas de los talleres marcaban los horarios, el comercio florecía y la ciudad crecía al ritmo del trabajo ferroviario. El tren no solo fue un medio de transporte, sino también identidad y pertenencia para generaciones de paivenses.
Sin embargo, con las políticas de achicamiento y cierre de ramales aplicadas a partir de los años ’90, los talleres comenzaron a vaciarse y la ciudad sufrió un antes y un después. El desempleo golpeó fuerte, miles de familias quedaron sin sustento y la economía local entró en crisis. La herida social fue profunda y todavía hoy forma parte de la memoria colectiva.
Una efeméride con doble significado
Por eso, cada 30 de agosto, el Día de los Ferrocarriles Argentinos se vive en Laguna Paiva con un sentimiento especial. No es solo la evocación del hito nacional que marcó el nacimiento del tren en el país, sino también un recordatorio de lo que significó para la ciudad: un motor de crecimiento, un símbolo de identidad y, más tarde, un doloroso quiebre por la pérdida de empleo y oportunidades.
La efeméride invita a reflexionar sobre la necesidad de revalorizar el sistema ferroviario, no solo como patrimonio histórico, sino como herramienta de integración, desarrollo y esperanza para comunidades que, como Laguna Paiva, escribieron gran parte de su historia sobre rieles.
Foto: lagunapaivaweb.com.ar