El último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) revela que, a pesar de las lluvias registradas en los últimos días, los cultivos de soja de primera en la zona núcleo han sufrido pérdidas significativas de entre un 20% y un 30% en su potencial. Esto indica que las precipitaciones no fueron suficientes para contrarrestar los efectos devastadores de la reciente ola de calor.
Según los técnicos consultados por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, las lluvias recientes han sido suficientes para completar el ciclo de la soja de primera. Sin embargo, las secuelas de la ola de calor persisten, lo que ha llevado a una reducción considerable en las expectativas de cosecha.
En un mes, las expectativas de rendimiento en lugares como Pergamino han pasado de esperar hasta 50 quintales por hectárea a un rango ajustado de 37 a 38 quintales, evidenciando claramente el impacto del estrés térmico y la falta de agua en momentos críticos del desarrollo de la planta.
Aunque la situación de la soja de segunda ha mejorado, con una disminución en los lotes en estado malo y regular, y un aumento en los catalogados como buenos, aún persisten desafíos para alcanzar buenos rendimientos en toda la región.
En cuanto al maíz, se observa una recuperación notable en los cultivos tardíos gracias a las lluvias oportunas durante la etapa de floración. Si bien algunos lotes no lograrán recuperarse completamente, las expectativas de rendimiento son optimistas para aquellos que se beneficiaron de las precipitaciones.