A 10 años de la Triple Fuga: la noche en que Recreo quedó en el centro del país

A una década de la fuga de los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci, la ciudad de Recreo recuerda una de las jornadas más tensas de su historia reciente, cuando el mayor operativo policial del país puso al norte del Gran Santa Fe bajo la mirada de toda la Argentina.


Se cumplen diez años de uno de los episodios policiales más impactantes de la historia reciente argentina: la Triple Fuga de los hermanos Cristian y Martín Lanatta, junto a Víctor Schillaci, condenados por el denominado Triple Crimen de la Efedrina. Lo que comenzó en diciembre de 2015 con un escape cinematográfico de la Unidad Penal de Azul derivó en una verdadera cacería humana, que dejó al descubierto la preparación cuasi militar y la audacia extrema de los prófugos.

El ingreso de los fugitivos a la provincia de Santa Fe estuvo marcado por la violencia. Tras un primer enfrentamiento en un camino rural cercano a Matilde, donde hirieron a un gendarme en el brazo con una precisión que los investigadores calificaron como “quirúrgica”, los delincuentes iniciaron un raid de robos de vehículos para continuar su huida.

Ocultos en Santa Fe y el engaño perfecto


Uno de los momentos más críticos se produjo cuando interceptaron a un ingeniero agrónomo que trabajaba en un campo. Tras encañonarlo, lo obligaron a trasladarlos hasta su propio domicilio, un departamento ubicado en calle San Jerónimo al 3100, en pleno macrocentro de la ciudad de Santa Fe.

Mientras las fuerzas federales los buscaban intensamente en zonas rurales, los tres hombres permanecían ocultos en la capital provincial, planificando su siguiente movimiento. El fiscal de la causa reveló luego detalles que sorprendieron incluso a los investigadores:

  • Logística urbana: los prófugos ingresaron a una librería santafesina para comprar material de plotter.
  • El engaño: en una cochera de calle 9 de Julio, rotularon la camioneta del ingeniero con la inscripción “Gendarmería”, intentando mimetizarse con las fuerzas que los perseguían.
  • La distracción clave: una falsa alarma por un homicidio en la ciudad de Recreo movilizó a todas las patrullas hacia el norte, liberando el camino para escapar por Ruta 1 rumbo al departamento Garay.

Recreo, bajo el foco nacional


Esa maniobra tuvo consecuencias directas en Recreo. En calle Alberdi y Ruta 11 se montó un imponente operativo con fuerzas provinciales y nacionales. En una finca cercana se produjo el homicidio de un quintero y no se dudó de que el hecho podía estar vinculado a los fugitivos, lo que encendió todas las alarmas.

En cuestión de horas, todos los ojos del país se posaron sobre Recreo. Los principales canales de televisión transmitieron en vivo desde la ciudad y Radio Power Max, medio local, realizó una cobertura nocturna de primera calidad, aportando información clave del territorio en un contexto donde muchos cronistas desconocían la geografía local.

El despliegue fue inédito: móviles policiales, Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y helicópteros que sobrevolaban las zonas rurales con reflectores de alta potencia, iluminando campos y caminos secundarios durante toda la noche.

Miedo, incertidumbre y una ciudad en vilo

Recreo fue noticia nacional. Los vecinos vivieron horas de miedo e incertidumbre, sin saber qué podía ocurrir. Las sirenas, los controles y los sobrevuelos marcaron una noche que quedó grabada en la memoria colectiva.

A diez años de la Triple Fuga, Recreo recuerda aquella jornada en la que el país entero miró hacia sus calles, símbolo del impacto que un hecho policial de escala nacional puede tener en la vida cotidiana de una ciudad.

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