Advierten que los ingresos perdieron más de un cuarto de su valor en un año. Indican la falta de personal, insumos y condiciones dignas.
Amra y Siprus volvieron a manifestar su malestar y reclamaron la apertura inmediata de instancias de negociación salarial.
Según denunciaron, desde enero de 2024 hasta la actualidad los haberes acumulan una pérdida superior al 25%, producto de incrementos insuficientes frente a una inflación que avanzó muy por encima de los ajustes otorgados.
Desde los gremios sostienen que el deterioro no se limita a lo económico. Señalan una creciente precarización laboral, con contrataciones inestables, demoras en el pase a planta, falta de reconocimiento de adicionales, escasez de reemplazos y obstáculos para los cambios de escalafón.
Esta situación, aseguran, impacta directamente en la calidad de atención y en la salud de quienes trabajan en el sistema público.
Desde el colectivo sanitario advierten que, sin respuestas concretas y urgentes, el sistema público seguirá perdiendo capacidad para garantizar atención de calidad a la población.




