Río Salado: crecida tras las lluvias, pero sin riesgo de evacuaciones

Las intensas precipitaciones registradas durante enero y febrero, especialmente en el centro de la provincia, provocaron una crecida en el Río Salado, aunque por el momento la situación se mantiene bajo control y sin niveles de evacuación.


En diálogo con Power Max Medios, el ingeniero en Recursos Hídricos Felipe Franco explicó que el comportamiento del río responde a las abundantes lluvias caídas en las últimas semanas. “El río Salado tiene características similares a un río de montaña, lo que genera crecidas repentinas y ondas que avanzan río abajo”, detalló.

Según indicó, esta onda de crecida se desplaza hacia el sur, en dirección a Recreo y la ciudad de Santa Fe, en el tramo final del curso. No obstante, aclaró que no se alcanzaron niveles de evacuación, aunque sí se registran valores técnicos elevados en algunos puntos de monitoreo.


En la zona de Tostado, las cotas siguen siendo bajas, mientras que en el centro-norte provincial se acumularon varios milímetros de lluvia que alimentaron el incremento del caudal. En Recreo, el río se ubica en torno a los 3 metros, todavía lejos de los niveles técnicos de alerta.

Franco señaló además que la onda de crecida será amortiguada por los bañados naturales de la región, lo que permitirá atenuar su impacto aguas abajo. “Entendemos que no generará inconvenientes mayores”, sostuvo.


Si no se registran nuevas lluvias de consideración, la tendencia para los próximos días es descendente, con una paulatina baja de los niveles.

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