Ocurrió este jueves por la noche en Blas Parera y Ruperto Godoy. El pequeño estaba morado y no respondía a estímulos. Permanece en observación, fuera de peligro.
El hecho se registró este jueves por la noche en la intersección de Blas Parera y Ruperto Godoy, mientras personal policial patrullaba la zona asignada.
En ese momento, los efectivos observaron a dos mujeres que se desplazaban en un motovehículo y que, al advertir la presencia del móvil, solicitaron ayuda a los gritos. Una de ellas llevaba en brazos a un lactante de 10 meses que se encontraba inconsciente.
Según manifestó la madre, minutos antes había amamantado al niño y al volver a asistirlo notó que estaba morado y no reaccionaba a los estímulos. De inmediato se dio aviso al 911 y se activó el protocolo de emergencia para garantizar una rápida atención.
Ante la gravedad de la situación, los uniformados procedieron al traslado del menor junto a su progenitora hacia el Hospital de Niños correspondiente a la jurisdicción. Durante el trayecto, y tras reiteradas maniobras realizadas por el personal actuante, lograron estabilizar al bebé, quien recuperó la consciencia antes de arribar al nosocomio.
Ya en el centro de salud, el pequeño fue asistido por enfermeros de turno. Posteriormente se informó que se encontraba fuera de peligro, aunque permanecerá en observación para su evaluación médica.




