El operativo se realizó en la zona sudoeste de la ciudad. Las construcciones funcionaban como lugares de comercialización de estupefacientes. La intervención se realizó en el marco de la Ley de Microtráfico.
El Gobierno de la Provincia de Santa Fe supervisó este miércoles el derribo de dos construcciones que eran utilizadas como puntos de venta de drogas en la ciudad de Rosario. Con esta intervención ya son 108 los búnkeres inactivados en el territorio provincial desde la puesta en marcha de la Ley de Microtráfico.
El procedimiento se llevó adelante en Cisnero al 6400, en la zona sudoeste de la ciudad, en un operativo coordinado entre el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe y el Ministerio Público de la Acusación. También participaron fuerzas de seguridad provinciales en el marco de la investigación judicial.
Según explicaron las autoridades, ambos inmuebles estaban ubicados a pocos metros de distancia entre sí y funcionaban como espacios utilizados para la comercialización de estupefacientes.
El secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, señaló que el sector donde se realizaron los derribos registra una fuerte actividad vinculada al narcomenudeo. En ese sentido, indicó que en el barrio La Lagunita se produjeron en los últimos meses distintos hechos de violencia, entre ellos homicidios, balaceras y tiroteos.
Desde el gobierno provincial remarcaron que la intervención forma parte de la estrategia impulsada tras la aprobación de la Ley de Microtráfico a fines de 2023, una herramienta que permite avanzar en investigaciones focalizadas sobre la venta de drogas a pequeña escala y habilita la clausura o demolición de los inmuebles utilizados para esa actividad.
Por su parte, el fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Diego Giro, explicó que la investigación judicial sobre el lugar lleva varios meses y que en ese sector ya se habían realizado distintos allanamientos.
El funcionario detalló que en los procedimientos anteriores se secuestraron estupefacientes y se confirmó que las construcciones funcionaban como puntos de comercialización. Además, indicó que en el último allanamiento se verificó que los inmuebles continuaban activos.
Giro también mencionó que en diciembre del año pasado, a pocos metros del lugar, ocurrió un doble homicidio que, según surge de la investigación, estaría vinculado con las mismas personas que operaban en el búnker.
Las autoridades señalaron que la desactivación de estos espacios busca reducir la violencia asociada al narcomenudeo y mejorar las condiciones de seguridad en los barrios donde se detecta este tipo de actividad delictiva.




