La Comuna de Arroyo Aguiar, Constituyentes y San Pedro informó a través de sus redes sociales, que recientemente, en la Biblioteca de Arroyo Aguiar se realizó la entrega de Créditos ACREDEMA a diferentes rubros por un monto de hasta tres millones de pesos.
Fueron cuatro beneficiarios de la localidad de Arroyo Aguiar.
Se destaca que en esta oportunidad hubo muchos interesados para acceder a estos créditos teniendo en cuenta que solo los beneficiarios cumplieron con los requisitos establecidos.
“50 años del Golpe Cívico Militar”
La Comuna de Arroyo Aguiar, Constituyentes y San Pedro se adhirió a la celebración del Día de la Memoria. A través de sus canales oficiales publicó lo siguiente:
La memoria histórica no es un gesto nostálgico, sino una herramienta de defensa colectiva.
“Cada vez que una intervención militar se presenta como «necesaria», «inevitable» o «humanitaria», lo que primero se intenta borrar es el recuerdo de sus consecuencias, porque un pueblo que recuerda es un pueblo que desconfía de las promesas armadas.
En América Latina, la historia se escribe con dictaduras impuestas, con gobiernos derrocados, con economías saqueadas y con generaciones marcadas por el miedo, la represión y el exilio. Las intervenciones no llegaron para liberar, llegaron para ordenar territorios, asegurar intereses y disciplinar proyectos políticos que incomodaban al poder hegemónico.
Cambiaron los discursos, pero no las lógicas.
Por eso, cuando hoy se normaliza la posibilidad de una nueva intervención, no solo peligra un país específico, sino el largo y ancho del continente. A su vez, si el derecho internacional se aplica de forma selectiva, si la soberanía se vuelve negociable y si la fuerza se impone sobre la ley, ningún país latinoamericano está a salvo. Lo que hoy se ensaya en un territorio, mañana puede replicarse en otro.
Frente a ese riesgo, la memoria no basta si se queda en lo individual, necesita volverse colectiva.
Compartida. Discutida. Transmitida.
La conciencia histórica no se construye en soledad, sino en comunidad, en diálogo, en la incomodidad de mirar el pasado sin romantizarlo ni borrarlo.
Recordar no es quedarse atrás, es evitar caer de nuevo.
Sensibilizar no es exagerar, es advertir.
Reflexionar no es paralizarse, es decidir con mayor claridad.
Porque cuando la memoria se debilita, el imperialismo avanza sin resistencia, y cuando la historia se olvida, la violencia siempre encuentra la forma de repetirse con otro nombre.
La memoria no garantiza justicia, pero su ausencia garantiza la repetición”, expresó el comunicado.





