A más de dos décadas de la trágica crecida del río Salado que afectó a la ciudad de Santa Fe, el movimiento de inundados volvió a movilizarse para mantener viva la memoria y exigir justicia. Bajo la consigna “23 años gritando la verdad del crimen hídrico”, vecinos y organizaciones realizaron una jornada de memoria y lucha recordando lo ocurrido en abril de 2003.
La convocatoria comenzó en la Plaza del Soldado, desde donde partió la marcha hacia la Plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno y los Tribunales, donde se desarrolló el acto central desde las 18.
Ya en el lugar, el primero en tomar la palabra fue Jorge Castro, uno de los impulsores de las denuncias judiciales, quien remarcó que “la lucha sigue”, y cuestionó un fallo de la Corte Suprema provincial que dejó sin efecto la condena penal al ingeniero Fratti por el paso del tiempo.
“Durante lo que ellos llaman catástrofe y nosotros crimen hídrico, en la causa civil se reconoce la responsabilidad del Estado. La Provincia de Santa Fe es culpable de los hechos ocurridos el 29 de abril de 2003 y los días posteriores”, sostuvo.
En el marco de la jornada, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos anunció la creación del Museo de la Inundación 2003, que funcionará en el Centro Cultural y Social El Birri, en el sudoeste de la capital provincial, con el objetivo de preservar la memoria colectiva y continuar visibilizando el reclamo histórico de los damnificados.




