La problemática ya no se limita a la peatonal San Martín y se extiende a distintos corredores comerciales de la ciudad capital.
La imagen de persianas bajas y carteles de “se alquila” dejó de ser exclusiva de la peatonal San Martín y comienza a repetirse en distintos corredores comerciales de la ciudad de Santa Fe. Desde el sector advierten que se trata de un reflejo del complejo contexto económico que atraviesa al comercio a nivel local, provincial y nacional.
En ese marco, Jorge Baremberg, referente del Centro Comercial, señaló que la situación es generalizada: “Yo diría que no solo es la peatonal San Martín, sino que son todos los centros comerciales de la ciudad. Podemos hablar de la provincia y de nuestra nación, lamentablemente”.
El dirigente describió el escenario actual como parte de “un proceso económico sumamente difícil” y planteó la necesidad de avanzar en reformas estructurales que permitan mejorar la competitividad del sector. “Nosotros no pedimos subsidios, estamos acostumbrados a trabajar desde la actividad privada, pero también pedimos que lo público nos dé las reformas y la colaboración para que seamos realmente competitivos”, expresó.
Entre los principales obstáculos, mencionó la alta presión impositiva, los costos laborales y las tasas de financiamiento: “Tenemos tasas leoninas si queremos tomar un crédito para producir”. Además, remarcó la dificultad de competir con mercados internacionales: “Estamos compitiendo con China, es como pelear en una categoría inferior, un gallo con un peso pesado”.
Alquileres en alza y falta de acuerdos
Otro de los factores que inciden en el cierre de locales es el incremento en los valores de los alquileres. Baremberg citó como ejemplo un histórico comercio ubicado en la esquina de San Martín y Primera Junta que debió cerrar sus puertas debido al elevado costo locativo.
“Se fue por el exceso en el monto locativo, se iba a las nubes”, explicó, y cuestionó la falta de acuerdos entre propietarios e inquilinos: “A veces no se logra un diálogo fecundo para evitar que se vaya el inquilino y es una pérdida para ambas partes”.
Desde el sector comercial advierten que, de no revertirse las condiciones actuales, la tendencia podría profundizarse en los próximos meses.




