El oficialismo reunió 135 apoyos y 115 rechazos. La iniciativa regresa a la Cámara Alta tras quitar un artículo polémico. Hubo cruces, protestas y acusaciones en el recinto.
En una sesión extensa y cargada de tensión, el bloque libertario consiguió aprobar el proyecto con el respaldo de sus aliados habituales y sectores provinciales. La votación en general cerró con 135 votos afirmativos contra 115 negativos, en medio de movilizaciones y un paro convocado por la CGT en todo el país.
El texto sufrió modificaciones clave, entre ellas la eliminación de un punto que contemplaba una rebaja salarial ante accidentes o enfermedades no laborales. Por ese motivo, el expediente deberá volver a la Cámara alta para su ratificación definitiva.
Durante el debate se registraron momentos de fuerte confrontación. Legisladores opositores cuestionaron el método de votación inicial y denunciaron irregularidades, lo que derivó en gritos, cruces cara a cara y escenas de desorden frente al estrado de la Presidencia.
El oficialismo logró sostener cada uno de los 26 títulos y 218 artículos en la votación en particular. Entre los ejes más discutidos se encuentran los cambios en indemnizaciones, la creación del Fondo de Asistencia Laboral, la limitación del derecho a huelga, la modificación de convenios colectivos y la derogación de estatutos profesionales.
Desde el bloque gobernante defendieron la propuesta al sostener que el esquema actual fomenta la informalidad y desalienta la generación de empleo genuino. Argumentaron que la modernización permitirá reducir litigiosidad y dar previsibilidad a empleadores.
La oposición, en cambio, advirtió sobre una posible ola de planteos judiciales por inconstitucionalidad y denunció un retroceso en derechos laborales. También cuestionó el impacto sobre el sistema previsional y el alcance de las nuevas modalidades de negociación por empresa.
El tratamiento continuará en comisión en la Cámara alta, con la intención del oficialismo de llevar el texto al recinto antes de la apertura de sesiones ordinarias. La definición final marcará uno de los capítulos centrales del inicio del año legislativo.




