Ingresó en su etapa final de ejecución. Comenzaron trabajos en superficie. Preparan pruebas para su habilitación.
El Gasoducto Metropolitano transita su etapa final con un avance de obra que alcanza el 93 por ciento. Actualmente se desarrollan tareas vinculadas a las instalaciones de superficie, paso previo a la realización de pruebas técnicas necesarias para su puesta en funcionamiento.
Pese a algunas demoras ocasionadas por las lluvias recientes, los trabajos mantienen un ritmo sostenido. En esta fase, se prevé avanzar con los ensayos operativos que permitirán verificar el correcto funcionamiento del sistema antes de su habilitación.
En paralelo, se articula con gobiernos locales el desarrollo de redes domiciliarias. Algunas localidades como Recreo y Esperanza ya cuentan con infraestructura previa y avanzan en ampliaciones, mientras que en otras zonas se trabaja en esquemas de financiamiento mediante contribución de mejoras para extender el servicio.
Este mecanismo permitirá distribuir los costos de las obras entre los beneficiarios directos, especialmente en sectores donde aún no existe red instalada. Además, se contempla la posibilidad de habilitar conexiones de manera progresiva, a medida que se completen tramos y se realicen las pruebas correspondientes.
En cuanto al financiamiento, la mayor parte de la inversión fue afrontada con recursos provinciales, en un contexto de menor participación nacional. La obra forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la infraestructura energética y mejorar la competitividad productiva.
Finalmente, el proyecto se integra a un sistema mayor de transporte de gas, con impacto tanto en el desarrollo industrial como en el abastecimiento domiciliario en el área metropolitana.




