Mediante el Decreto 74/2026, el Ejecutivo definió incrementos parciales en febrero y diferirá el resto de la suba impositiva hasta marzo, buscando evitar un impacto directo en los precios en surtidor.
En un contexto marcado por la tensión entre la necesidad de ordenar las cuentas públicas y el objetivo de evitar nuevos aumentos en el costo de vida, el Gobierno nacional decidió nuevamente intervenir en la estructura impositiva que grava a los combustibles.
A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, se dispuso postergar parcialmente la actualización total de los impuestos sobre la nafta y el gasoil, al tiempo que se definió un esquema de incrementos escalonados para los próximos meses.
Qué establece el nuevo decreto
El Decreto 74/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, modifica el Decreto 617/2025 y normas complementarias.
La medida redefine el cronograma de aplicación de los aumentos pendientes del:
- Impuesto sobre los combustibles líquidos
- Impuesto al dióxido de carbono
Ambos regulados por la Ley N° 23.966, que establece montos fijos en pesos por unidad que deben actualizarse trimestralmente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.
Sin embargo, desde 2018 estas actualizaciones se aplican de forma discontinua debido a sucesivas postergaciones para evitar un traslado directo a los precios.
El decreto reconoce que aún quedaban pendientes incrementos correspondientes a 2024 y a los tres primeros trimestres de 2025, por lo que se optó por un esquema de diferimiento parcial.
Aumentos parciales en febrero y postergación hasta marzo
Uno de los puntos centrales del decreto es la incorporación de un nuevo inciso que fija los incrementos impositivos vigentes entre el 1° y el 28 de febrero de 2026.
Naftas
Para naftas sin plomo (hasta 92 RON y de mayor octanaje) y nafta virgen:
- Impuesto a los combustibles líquidos: +16,773 pesos por unidad
- Impuesto al dióxido de carbono: +1,027 pesos
Gasoil
En el caso del gasoil, el aumento será segmentado:
- Impuesto a los combustibles líquidos: +14,372 pesos
- Tratamiento diferencial regional: +7,782 pesos
- Impuesto al dióxido de carbono: +1,638 pesos
Además, el decreto establece que la aplicación de los incrementos restantes, previstos originalmente para el 1° de febrero, se postergan ahora hasta el 1° de marzo de 2026.
De este modo, el Gobierno gana un mes adicional antes de avanzar con una actualización más amplia.
Regiones alcanzadas por el tratamiento diferencial
La normativa ratifica el beneficio especial para el gasoil destinado al consumo en determinadas zonas del país, alcanzando a:
- Neuquén
- La Pampa
- Río Negro
- Chubut
- Santa Cruz
- Tierra del Fuego
- Partido de Patagones (Buenos Aires)
- Malargüe (Mendoza)
El objetivo es compensar mayores costos logísticos y climáticos en regiones donde el gasoil resulta clave para el transporte y actividades productivas.
Impacto en los precios y estrategia oficial
Si bien el decreto no fija directamente el precio final en surtidor, los impuestos representan una porción significativa del valor que pagan los consumidores.
Por eso, cada actualización suele trasladarse total o parcialmente al precio final, dependiendo de la estrategia de las empresas refinadoras.
Desde el Gobierno sostienen que el diferimiento responde a la necesidad de “estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, evitando un shock de precios que impacte en la inflación y el consumo.
Para analistas, la medida confirma que los combustibles continúan siendo una variable sensible dentro de la política económica, y que el Ejecutivo mantiene un rol activo en la administración de los tiempos y magnitudes de los aumentos impositivos.




