La empresa Monte Vera y Laguna Paiva reducen frecuencias y refleja la crisis del transporte

La crisis del transporte público comienza a sentirse con fuerza en el Gran Santa Fe y tiene un claro reflejo en una de las empresas que conecta la región: Monte Vera y Laguna Paiva que ya anunció una reducción en sus frecuencias debido al fuerte aumento en el costo del combustible.


La firma, que presta servicio entre la localidad de Monte Vera y Laguna Paiva con la ciudad de Santa Fe, comunicó a través de sus redes sociales que se vio obligada a readecuar los horarios. “Debido al sostenido y extraordinario incremento en el costo del combustible, nos vemos obligados a realizar una readecuación de los horarios de servicio”, señalaron. Además, reconocieron el impacto de la medida: “Sabemos que esto afecta a nuestros pasajeros, pero es indispensable para poder sostener el servicio en este contexto”.

El caso de Monte Vera y Laguna Paiva no es aislado, sino que se enmarca en una problemática más amplia que atraviesa al sistema de transporte en todo el departamento La Capital. En los últimos días, distintas empresas comenzaron a ajustar sus servicios ante un escenario cada vez más complejo, marcado por la suba del combustible, los acuerdos salariales y el atraso en el envío de subsidios nacionales.


Desde Autobuses Santa Fe, por ejemplo, confirmaron que ya redujeron entre un 5% y un 7% de sus servicios, lo que implica retirar unidades de circulación y extender los tiempos de espera para los usuarios.

Según advierten desde el sector, la situación es crítica. La Federación Argentina de Transporte de Pasajeros (FATAP) alertó recientemente que “la posibilidad de seguir circulando está en riesgo” y enumeró como factores clave la deuda en los fondos de atributos sociales, el incremento del combustible —que en marzo llegó al 20%—, la falta de financiamiento para los boletos gratuitos y la caída de pasajeros.


En este contexto, el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, calificó la situación como una “crisis nacional” y remarcó el fuerte impacto que tiene el aumento “exorbitante” del combustible sobre las empresas.

Mientras tanto, decisiones como la tomada por Monte Vera comienzan a tener consecuencias directas en los usuarios del Gran Santa Fe, que ya enfrentan menos frecuencias y mayores demoras en un servicio esencial para la movilidad diaria.

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