Habrá menos unidades en circulación. El ajuste impactará fuera de horas pico. Advierten problemas para sostener el sistema.
La crisis del transporte urbano en la ciudad de Santa Fe sumó un nuevo capítulo tras el anuncio de las empresas prestatarias, que confirmaron una fuerte reducción en la circulación de unidades debido al aumento de costos y la falta de actualización de ingresos.
Según informaron desde el sector, el esquema que comenzará a regir en los próximos días mantendrá una disminución del 10% en los horarios pico, mientras que en el resto del día el recorte será mucho más marcado, con una baja de entre el 30% y el 40% en la cantidad de coches en la calle.
Esta situación implicará mayores tiempos de espera para los usuarios, especialmente fuera de las franjas de mayor demanda, y un servicio que operará al límite para evitar una paralización total.
Desde la Federación de Transportadores por Automotor de Pasajeros indicaron que el sistema atraviesa un escenario crítico, con tarifas que consideran desactualizadas frente al incremento del precio del gasoil y otros insumos esenciales.
Además, señalaron que existen deudas por parte del Gobierno nacional vinculadas a compensaciones tarifarias, y remarcaron una marcada diferencia en la distribución de subsidios respecto al Área Metropolitana de Buenos Aires.
En paralelo, advirtieron sobre el aumento de conflictos en la vía pública, ya que la reducción del servicio genera demoras que derivan en situaciones de tensión entre pasajeros y choferes.
Desde el sector sostienen que, para evitar operar con pérdidas, el sistema debería reducir aún más la cantidad de unidades, aunque reconocen que esa medida impactaría directamente en quienes dependen del transporte para trabajar o estudiar.




