El 28 de febrero Cristian Abrigo fue visto por última vez. Además de ser subcomisario se dedicaba a la venta de autos usados y moneda extranjera.
Abrigo fue visto por última vez con un tal F.G.L que se desempeña como policía en la Guardia Los Pumas, el otro no transcendió que relación tenía con la víctima. En los próximos días habrá una audiencia imputativa y se conocerá si han tenido un rol en la desaparición del efectivo policial.
Los fiscales que investigan el caso volvieron a poner la lupa en la localidad de Progreso, en ese lugar fue la última vez que se activó su teléfono celular.
La Secretaría de Derechos Humanos indicaron que Abrigo “tiene tez trigueña, ojos marrones, cabellos negros, 1,90 metros de estatura aproximadamente y es de contextura robusta” y que el policía tiene un tatuaje en la nuca que dice “gratitud” y vestía al momento de la desaparición: un pantalón negro corto, una remera rosada con letras negras grandes y llevaba ojotas azules y negras.