Más de 380 bomberos, 70 unidades y equipos de emergencia de toda la región trabajaron para contener un incendio de enorme magnitud que provocó una explosión, generó evacuaciones y dejó más de 20 heridos. Un hombre permanece en terapia intensiva tras sufrir un infarto.
La tranquilidad del viernes por la noche en Ezeiza se quebró pasadas las 21, cuando una fuerte explosión sacudió al Polo Industrial Spegazzini y desató un gigantesco incendio que alarmó a toda la zona. Una columna de humo negro, visible desde varios kilómetros, cubrió el cielo mientras cientos de vecinos evacuaban preventivamente sus hogares.
En el lugar trabajan 380 bomberos, 70 unidades y más de 100 móviles adicionales entre policías, personal de salud, Defensa Civil provincial y municipal, y equipos de emergencias. Las causas del siniestro aún se investigan.
“Se explotaron los vidrios de mi casa”
El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, describió la escena como “muy confusa” en los primeros minutos. “Hubo una fuerte explosión en el polígono industrial. Estamos trabajando para apagar el fuego y después ver qué ocurrió”, expresó. Señaló además que los vidrios de su vivienda y de otras casas del barrio estallaron por la onda expansiva.
La Municipalidad llevó adelante una evacuación preventiva de las familias más cercanas al predio industrial.
Más de 20 heridos y un paciente en terapia intensiva
La información sanitaria se actualizó durante la mañana del sábado. La Clínica Monte Grande recibió a 17 heridos, la mayoría con golpes, ataques de ansiedad y cuadros de insuficiencia respiratoria provocados por el humo.
El director del centro médico, Carlos Santoro, informó que un hombre de más de 50 años —directivo de uno de los centros logísticos del polo— sufrió un infarto y permanece en terapia intensiva, aunque con evolución favorable.
También se atendió a una mujer embarazada con dificultad respiratoria, quien recibió asistencia, fue estabilizada y luego recibió el alta.
El Ministerio de Salud bonaerense confirmó que no quedan pacientes internados en hospitales públicos y que los asistidos en clínicas privadas evolucionan sin complicaciones severas.
Aire controlado y zona en vigilancia
El director provincial de Defensa Civil, Fabián García, llevó tranquilidad respecto a la toxicidad del humo. “No es una nube tóxica. Si lo fuera, no estaría acá sin barbijo”, afirmó. Explicó que la situación “nunca estuvo fuera de control para la población”, aunque admitió que durante las primeras horas predominó la incertidumbre por la explosión y los materiales involucrados.
Equipos ambientales y la Policía Ecológica monitorean la calidad del aire de manera permanente.
Actualmente, el incendio está contenido pero no extinguido. “Significa que no se va a salir de los límites donde se desarrolla”, aclaró García. Inicialmente no fue posible ingresar por la magnitud de las llamas: “Todo lo que estaba adentro ya está quemado. Ahora hay que proteger el perímetro”.
Riesgo químico: a 200 metros, depósitos de amoníaco
Uno de los puntos más sensibles es una industria frigorífica ubicada a unos 200 metros, con depósitos de amoníaco. “Teníamos que impedir que el fuego llegue a ese lugar”, señaló García.
Para esa tarea se utilizaron drones, helicópteros y unidades especializadas.
Al menos siete galpones fueron afectados, entre ellos uno que almacenaba caucho y neumáticos, cuya combustión generó la intensa columna de humo. También se confirmó la presencia de sustancias que agravaron el siniestro, como agua oxigenada al 250%.
Salud y emergencias: operativo histórico
Durante toda la noche y la madrugada se desplegó un operativo sanitario articulado entre hospitales, SAME provincial y municipios. Más de 25 móviles trabajaron en asistencia y prevención, y se montó un shock room con unidades de terapia intensiva para atender a bomberos y vecinos afectados.
Fábricas alcanzadas y tránsito interrumpido
El intendente Granados informó que entre las empresas alcanzadas se encuentran una fábrica química, galpones vinculados al sector agroindustrial (fertilizantes y productos para el campo), y Plásticos Lagos, cuyos depósitos también fueron arrasados.
Pese al impacto, el aeropuerto de Ezeiza funciona con normalidad.
En cambio, la autopista Cañuelas–Ezeiza permanece totalmente cortada para garantizar el operativo.
foto: infobae




