Las autoridades energéticas del gobierno francés sostienen que las necesidades del viejo continente son distintas, por lo tanto antes de concretar acciones que afecten a los combustibles rusos, deben ver la realidad de la Unión Europea.
Este martes, Francia le solicitó a Estados Unidos coordinar con la Unión Europea (UE) antes de poner en práctica un posible embargo sobre el gas y el petróleo ruso, como acción directa a la invasión de Ucrania.
«Pedimos un poco de coordinación», resaltó un portavoz de la ministra francesa de Transición Ecológica, Barbara Pompili, dos días antes de reunirse con su par estadounidense de Energía.
EE.UU sostuvo este posible embargo para privar a Moscú de los lucrativos ingresos de la venta de estos hidrocarburos, aunque todavía no tomó una decisión.
A su turno, el jefe del Gobierno alemán, Olaf Scholz, comentó que las importaciones de energía fósil de Rusia eran «esenciales» para asegurar el abastecimiento del continente europeo.
Hasta el momento, Washington y sus aliados occidentales no arribaron a un entendimiento sobre si incluir el estratégico sector de los hidrocarburos rusos en su paquete de sanciones contra Rusia.


