Historia pura: tras 125 años, el reloj del Cabildo de Santa Fe vuelve a “su lugar”

Si de recuperar hitos y elementos que forman parte de la historia de la ciudad de Santa Fe se trata, hoy la capital provincial está frente a uno de ellos sin duda alguna.

Hasta 1894, un reloj de origen suizo alemán marcó la hora oficial de la ciudad en la torre del Cabildo en la Plaza de Mayo. Los problemas estructurales sufridos por aquella torre, que se levantó en pos de modernizar la arquitectura del histórico ayuntamiento, hicieron trasladar la imponente máquina adonde se estaba construyendo la actual Basílica del Carmen (San Martín y La Rioja). Durante más de 100 años marcó las campanadas de la Iglesia. Dejó de funcionar en 2011 y hoy aguarda allí por su traslado a la Casa de Gobierno, su “primer lugar”, donde será exhibido en el hall central. 

Pedro Morini, ministro de Obras Públicas de Santa Fe, se encontró “de casualidad”con el reloj cuando le hizo una visita al párroco de la Basílica del Carmen, Jorge Sarsotti, con el fin de entregarle un aporte económico para la puesta en valor de una de las torres de la Iglesia.

“Lo importante del hecho es pensar que en aquellos tiempos el grueso de la gente en Santa Fe no tenía relojes, y el reloj del Cabildo era la referencia horaria de la sociedad”

Esto lo tenemos que exponer en la Casa de Gobierno“, fue la primera expresión de Morini al sacerdote. Y así se dio, porque tras su restauración en 2016 por parte de una importante empresa cordobesa especializada en la recuperación de relojes históricos, Gnomon Relojes Monumentales, la delicada y antigua máquina quedó guardada en la Basílica. Finalmente, este 25 de mayo, el reloj quedará exhibido en el hall central de la Casa de Gobierno, junto a la campana original que está presentada en el descanso de la escalera principal. 

Le planteé la idea al gobernador y me dio su visto bueno. Estamos hablando de una de las únicas piezas existentes que integraron el Cabildo de Santa Fe del cual no quedó absolutamente nada. Esto, sin duda alguna, va a pasar a formar parte de la historia de la ciudad; realmente se va a convertir en un hito porque después de 125 años muy pocas cosas vuelven a su lugar original”, sostuvo Morini.

Este 25 de mayo el reloj quedará exhibido en el hall central de la Casa de Gobierno, junto a la campana original que está presentada en el descanso de la escalera principal

El reconocido historiador y docente, Alejandro Damianovich, se remontó al año 1870 para subrayar que “la idea de colocar un reloj surgió cuando se construyó la torre del Cabildo para modernizar la construcción”.

“En relación al primer reloj que se instaló hacia el año 1874 aproximadamente no se tiene mayor información. Lo que si se sabe, es que 10 años más tarde fue reemplazado por la actual máquina (que también funcionó durante 10 años hasta que comenzó a peligrar la estructura de la torre del Cabildo) que hasta hoy permanece en la Basílica del Carmen”, agregó el historiador.

Tras su remoción del Cabildo en 1894 aproximadamente, y tras dejar sin reloj a la Plaza de Mayo, la máquina fue trasladado hacia el lugar donde se estaba construyendo la actual iglesia del Carmen (San Martín y La Rioja), zona que en aquel entonces era conocida como el barrio del puerto, donde predominaban principalmente los inmigrantes”, relató Damianovich.

Dadas las circunstancias históricas, hoy los santafesinos están en presencia del reloj más antiguo que se conserva en toda la región, desde Rosario hacia el norte, y en definitiva, de los únicos elementos que se conservan del Cabildo, junto a la campana que fue saqueada y que terminó cautiva en 1930 en el Museo Histórico de Luján, finalmente recuperada por la provincia de Santa Fe en 1986.

Los detalles del instrumento que se ubicó en lo más alto del Cabildo son una perla histórica: “El reloj original de procedencia suizo/alemán, comprado en Suiza en los talleres de Augusto Hoffmann, fue adquirido por la suma de 2.500 pesos, que por aquel entonces significaban una verdadera fortuna (el mismo valor que poseía en esa época un campo completo). Un relojero era el encargado de darle cuerda cada 24 horas”, recordó el historiador.

Lo importante del hecho es pensar que en aquellos tiempos el grueso de la gente en Santa Fe no tenía relojes, y el reloj del Cabildo era la referencia horaria de la sociedad. No existían ni presiones ni puntualidades. De hecho, las campanas de las iglesias replicaban luego de las campanas del Cabildo”, finalizó el historiador Alejandro Damianovich.

Por su parte, el párroco de la Basílica del Carmen, el presbítero Jorge Sarsotti, recordó que en el año 2016 se tomó la decisión de restaurar el que fuera el corazón del antiguo reloj del Cabildo. “El reloj estuvo en marcha hasta el año 2011, momento en el cual dejó de funcionar y no se pudo reparar por la dificultad del saneamiento de las piezas. Me llegó un ofrecimiento de una empresa de Córdoba para limpiarlo y restaurarlo ya que en las alturas de la torre de la Iglesia se deterioró mucho producto de la falta de mantenimiento e higiene”, precisó el sacerdote y sentenció: “Me da mucho gusto que el reloj original del Cabildo pueda estar en exhibición, ya que la iglesia no es un museo y esta pieza pertenece a la historia de todos los santafesinos”.

Fuente: Diario Uno


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