Javier Milei, presidente de la Nación, brindó un discurso de fin de año el pasado sábado por la noche, donde expresó saludos a los argentinos y presionó a los legisladores para que aprueben la ley ómnibus que envió al Congreso de la Nación.
En sus palabras, el presidente afirmó: «Mañana se cumplirán las primeras tres semanas desde que asumimos la conducción y desde el 10 de diciembre hemos diseñado un plan de shock de estabilización, hemos achicado el estado, hemos implementado una doctrina del orden público y hemos impulsado más de 500 reformas».
Al referirse a las medidas tomadas, Milei indicó que «las medidas fueron necesarias para intentar morigerar los efectos de la peor herencia de la historia. Son los primeros pasos para dar vuelta la página y dejar atrás el modelo de la casta que hunde a los argentinos en la miseria desde hace más de 100 años».
En relación con la herencia recibida, Milei subrayó que es «una situación inicial peor que la del año 2001-2002 y, por lo tanto, estamos frente a una situación de emergencia nacional que requiere que actuemos de manera inmediata y contundente».
Respecto al proyecto de ley enviado al Congreso, el presidente expresó que «esta ley brinda al Ejecutivo las facultades necesarias para actuar frente a esta situación de emergencia y evitar la catástrofe económica, además de impulsar reformas profundas en materia comercial, impositiva, productiva, social, de seguridad, educativa, y en todos los órdenes del gobierno».
Acerca de las opciones que enfrentan los legisladores, Milei destacó que «los diputados y senadores se van a encontrar ante dos opciones: podrán rechazar la ley y continuar con el modelo que durante 100 años nos ha empobrecido, o podrán aprobar la ley para hacer un cambio profundo y abrazar nuevamente las ideas de la libertad».
Invitando a la aprobación de la ley, Milei afirmó: «La patria lo necesita. Si todos los actores políticos, sociales, sindicales y empresariales del país comprenden el momento histórico y apoyan nuestro programa, estoy seguro de que habrá luz al final del camino».
Finalizando su mensaje, Milei deseó «un feliz año a todos los argentinos» y expresó su esperanza de que «puedan pasarlo en compañía de sus familias y seres queridos». Concluyó con un anhelo para el nuevo año: «Que la dirigencia política abandone sus ideologías e intereses personales y esté a la altura de las circunstancias para avanzar en los cambios que el país necesita. Que Dios bendiga a los argentinos y que las fuerzas del cielo nos acompañen».