Joe Biden: “Ahora tenemos la pandemia de los no vacunados”

El presidente Joe Biden expresó este miércoles su frustración por la ralentización de la tasa de vacunación contra el COVID-19 en EEUU y sostuvo que es “enormemente importante” que los estadounidenses den un paso adelante y se vacunen contra el virus, ya que vuelve a surgir. En ese marco, adelantó que las autoridades sanitarias recomendarán que los niños usen mascarillas en el regreso a clases en otoño.

El mandatario dijo que es probable que los Centros de Control de Enfermedades aconsejen que los niños que no hayan sido vacunados contra el COVID-19 lleven mascarillas cuando vuelvan de las vacaciones de verano al colegio en otoño. Por ahora, ninguna fórmula ha recibido autorización para los menores de 12 años.


Los CDC “van a decir que lo que hay que hacer es que todos los menores de 12 años deberían llevar mascarillas en la escuela. Eso es probablemente lo que va a ocurrir”, dijo Biden en respuesta a una pregunta sobre la seguridad escolar de un padre preocupado, en un “Town Hall” de la cadena CNN.

Sobre los estudiantes adolescentes que sí han sido inoculados, comentó: “Se va a poner difícil en términos de si mamá o papá están siendo honestos de que Johnny se vacunó o no”.

Biden dijo que la crisis de salud pública se ha convertido en gran medida en un problema de los no vacunados, ya que la propagación de la variante delta ha provocado un aumento de las infecciones en todo el país. “Tenemos una pandemia para los que no se han vacunado: es así de básico, así de simple”, resaltó.

El presidente también se mostró optimista respecto a la aprobación de la vacunación de los niños menores de 12 años en los próximos meses. Pero mostró su exasperación por el hecho de que tantos estadounidenses con derecho a ello sigan siendo reacios a vacunarse.

Si te vacunas, no vas a ser hospitalizado, no vas a estar en la unidad de cuidados intensivos y no vas a morir, dijo Biden en el foro de la Universidad Mount St. “Así que es gigantescamente importante que… todos actuemos como estadounidenses que se preocupan por sus compatriotas”.

A lo largo de 80 minutos, Biden respondió a preguntas sobre muchos de los temas más urgentes del día, como su paquete de infraestructuras, el derecho al voto y la composición de la comisión del Congreso que investigará la insurrección del 6 de enero en el Capitolio. También reflexionó sobre lo que supone ser presidente, diciendo que a veces se siente sorprendido por la pompa que conlleva el cargo y el peso de ser “el último en la sala” que tiene que tomar las decisiones más importantes.

A los seis meses de su presidencia, la lucha contra el coronavirus sigue siendo su problema más acuciante. Las hospitalizaciones y las muertes en EEUU son casi todas entre los no vacunados. Pero los casos de COVID-19 casi se han triplicado en Estados Unidos en dos semanas, en medio de una avalancha de desinformación sobre la vacuna que está poniendo a prueba a los hospitales, agotando a los médicos y empujando al clero a la lucha.

En todo el país, la media de siete días de nuevos casos diarios aumentó en las últimas dos semanas a más de 37.000 el martes, frente a los menos de 13.700 del 6 de julio, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Sólo el 56,2% de los estadounidenses se ha vacunado con al menos una dosis, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.


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