El aumento se registró tras el inicio de los bombardeos sobre Irán y el fuerte salto del precio internacional del petróleo. Analistas advierten que podría haber nuevas subas si el barril continúa alto.
El conflicto en Medio Oriente comenzó a sentirse en Argentina con un aumento cercano al 6% en los precios de la nafta y el gasoil en las estaciones de servicio, según un índice de alta frecuencia elaborado por la consultora EcoGo.
El incremento se produjo luego de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, situación que generó una fuerte suba del precio internacional del petróleo y rápidamente impactó en el mercado local de combustibles.
De acuerdo con la serie semanal de EcoGo, elaborada a partir de consultas a cámaras de estaciones de servicio, los precios se mantuvieron relativamente estables hasta finales de febrero. Sin embargo, el escenario cambió abruptamente con la escalada del conflicto.
El 27 de febrero el barril de petróleo Brent, referencia internacional para Argentina, cerró en 73,20 dólares. Tras el inicio de los ataques militares, el valor del crudo comenzó a subir con fuerza.
Durante la segunda semana de marzo, el índice de precios de combustibles de la consultora alcanzó los 144,5 puntos, casi 8 unidades por encima del nivel de finales de febrero, lo que representa un incremento del 6% en menos de dos semanas.
La evolución del precio del petróleo muestra con claridad el impacto del conflicto. Según datos de mercados internacionales, el Brent llegó a superar los 118 dólares durante la jornada, aunque luego retrocedió parcialmente hasta 98,59 dólares al cierre del relevamiento.
Esto implica un aumento del 34,7% respecto al valor del 27 de febrero, reflejando la fuerte volatilidad global y anticipando posibles nuevos ajustes en los surtidores argentinos si el crudo se mantiene en niveles elevados.
Por ahora, el salto en los combustibles todavía no se refleja plenamente en las estadísticas oficiales de inflación, pero podría tener impacto en el dato de marzo.
El último índice publicado, correspondiente a enero, marcó una inflación del 2,9%, mientras que las estimaciones del relevamiento de expectativas del Banco Central proyectaban una suba del 2,7% para febrero, cifra que aún no fue difundida oficialmente.
En ese contexto, un incremento del 6% en los combustibles representa una variación considerable respecto del nivel general de precios, aunque los analistas aclaran que el peso del combustible dentro del índice de inflación no es tan alto, por lo que el impacto final dependerá de cómo evolucione el conflicto y el precio internacional del petróleo en las próximas semanas.




