El exmandatario compareció ante un tribunal federal en Nueva York. Está acusado de conspiración de narcoterrorismo y tráfico de drogas. Su hijo y otros funcionarios venezolanos también figuran en la causa.
Nicolás Maduro, de 63 años, compareció este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico que podrían derivar en la pena de muerte según la legislación estadounidense. Llegó escoltado por agentes armados, tras ser trasladado desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn junto a su esposa, Cilia Flores.
La captura de ambos se realizó el sábado mediante una operación militar en Caracas que incluyó comandos, apoyo naval y bombardeos aéreos. La legislación federal establece que los acusados declarados culpables de violar la Ley de Sustancias Controladas como parte de una empresa criminal continua pueden ser elegibles para la pena capital, aunque las sentencias de muerte por delitos de drogas son poco comunes.
Un gran jurado federal agregó nuevos cargos en 2026, incluyendo conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de ametralladoras. También se incluyó en la acusación a “Nicolasito”, hijo de Maduro, al ministro del Interior venezolano Diosdado Cabello y a un capo narco prófugo.
La operación generó repercusiones internacionales: China, Rusia e Irán condenaron el procedimiento, mientras que la ONU convocó a una sesión de emergencia y aliados de Estados Unidos expresaron alarma. En Venezuela, el ejército reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta interina e instó a la calma, mientras simpatizantes de Maduro se manifestaron en Caracas.




