PRISIÓN PREVENTIVA POR EL CRIMEN DE NOEL CORIA

Una feroz discusión entre jóvenes de la comunidad mocoví de Recreo y muchachos del barrio Cruz Roja de la misma ciudad, tuvo el sábado a la noche el momento más álgido, con la muerte de Pedro Noel Coria, el hijo del cacique.

Luego de permanecer más de un día y medio prófugo, el lunes se presentó en la fiscalía –acompañado por su abogada defensora– un albañil de 19 años, que ayer fue formalmente sindicado como autor del delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego. Se trata de Emiliano V., quien en su en la audiencia presidida por la jueza Sandra Valenti, accedió a declarar y confesó que él le disparó a Coria, pero aseguró que fue para defenderse por que lo habían amenazado de muerte.

En ese sentido, alegando la legítima defensa, respondió la abogada Emma Piñeyro a las acusaciones de los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, quienes habían obtenido cuatro declaraciones testimoniales que coincidían en que Coria no estaba armado en el momento de la discusión y que Emiliano V. efectuó un primer disparo al piso y el otro directamente apuntando a la víctima.

“Yo estaba en casa comiendo unas pizzas con dos amigos, mi mujer y mi hijo y la puerta estaba entreabierta. Él (por Coria) se acercó a la puerta y me empezó a pedir plata. Yo le dije que se retirara, que no le iba a dar nada y él se fue a la vereda y se subió a la moto gritándome que iba a volver y me iba a prender fuego la casa. Cuando volvió, me asusté y fui a buscar la escopeta, él sacó un revólver y yo le disparé. Ellos nos viven discriminando a nosotros por blancos, dicen que porque son aborígenes, todo es para ellos y nos quieren pasar por encima”, declaró ayer Emiliano V.

Tras el crimen de Coria, hubo más incidentes entre vecinos y la casa de Emiliano V. fue incendiada. Piñeyro hizo hincapié en ese hecho para reforzar las declaraciones de amenazas previas. Sin embargo, los testimonios que presentaron los fiscales indicaban que quien inició la pelea fue Emiliano V., que además gritaba frases como: “Hoy tengo ganas de matar a un Coria”, que en ningún momento la víctima estuvo armada y que hubo vecinos que tras el primer disparo que efectuó Emiliano V. intentaron disuadirlo para que no volviera a gatillar, pero que el muchacho los ignoró. Esta intencionalidad en el crimen, fue el argumento principal que utilizó la jueza para fundamentar la prisión preventiva.

Fuente: UNO Santa Fe

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