El gobierno ruso se mostró a favor de negociar un alto el fuego en Minsk, pero el jefe de Estado salió al cruce de la iniciativa.
El presidente de Rusia Vladimir Putin, pidió al ejército ucraniano a “tomar el poder” en Kiev y derrocar al presidente Volodimir Zelensky y a su gobierno, a los que calificó de “neonazis y drogadictos”.
“Tomen el poder entre sus manos. Me parece que será más fácil negociar entre ustedes y yo”, resaltó el mandatario ruso al ejército ucraniano.
Putin sostuvo que no combate a unidades del ejército, sino a formaciones nacionalistas que se comportan “como terroristas” usando a civiles “como escudos humanos”.
Anteriormente, el Ministerio de Defensa ruso informó que unidades militares bloquearon la capital ucraniana desde el oeste.
Un militar ruso, comentó que aniquilaron a 200 nacionalistas ucranianos en un aeródromo a 35 kilómetros al noroeste de Kiev operación en la que ellos no sufrieron bajas.
