La producción sufrió pérdidas masivas. Crecen los valores en puntos de venta. Productores apuntan a fallas estructurales.
El fuerte temporal que afectó a la región dejó consecuencias severas en el cinturón frutihortícola santafesino, donde se estima que el 80% de la producción se perdió tras quedar bajo el agua. Las zonas más afectadas fueron Recreo y Monte Vera, donde las intensas lluvias anegaron completamente las quintas.
Desde la Sociedad de Quinteros, Guillermo Beckman advirtió que el impacto será inmediato en el abastecimiento y en los precios. Según explicó, la falta de productos frescos, especialmente de hoja verde, ya comenzó a reflejarse en el mercado con aumentos significativos.
El dirigente señaló que antes del fenómeno climático el escenario era favorable, con buena producción y precios accesibles. Sin embargo, los más de 100 milímetros acumulados en pocas horas transformaron los campos en lagunas y dejaron a numerosos productores sin posibilidad de recuperar la cosecha.
Además del factor climático, Beckman cuestionó el estado de la infraestructura hídrica. Denunció que los desagües estaban obstruidos por malezas y residuos, que las bombas no funcionaron a tiempo y que los caminos quedaron intransitables, lo que agravó la situación durante las horas críticas.
El impacto económico ya se hace visible. En el Mercado de Productores, el precio de la lechuga se duplicó en pocos días y se prevé que otros productos sigan el mismo camino. A esto se suma la necesidad de traer mercadería desde otras provincias, lo que incrementa los costos por el transporte.
Se estima que alrededor de 300 pequeños productores perdieron la totalidad de su capital de trabajo. Desde el sector advierten que la recuperación no será inmediata y que la situación podría extenderse en las próximas semanas, afectando tanto a quienes producen como a los consumidores.




