En febrero de 2026, la actividad económica registró una caída que confirmó señales de desaceleración, tal como había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) retrocedió 2,1% en la comparación interanual y 2,6% respecto de enero en la medición desestacionalizada.
Pese a la baja general, ocho de los sectores que componen el indicador mostraron crecimiento en relación a febrero de 2025. Entre ellos se destacaron Pesca (14,8%) y Explotación de minas y canteras (9,9%), este último con fuerte incidencia positiva en el resultado global. También registraron subas Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (8,4%) e intermediación financiera (6%). En conjunto, los sectores agropecuario y minero aportaron 0,8 puntos porcentuales al resultado interanual.
Sectores en caída
En contraste, siete ramas de actividad presentaron retrocesos, explicando gran parte de la contracción. Las caídas más fuertes se observaron en la industria manufacturera (-8,7%), el comercio mayorista y minorista (-7%) y el sector de electricidad, gas y agua (-6%). También se registraron bajas en impuestos netos de subsidios (-4,2%) y en la administración pública y defensa (-1,5%).
Tras la difusión del dato, Caputo sostuvo que, más allá de la caída puntual, la tendencia subyacente continúa en terreno positivo. Según explicó, el indicador tendencia-ciclo mostró una leve suba de 0,1% mensual y acumula cerca de dos años de crecimiento ininterrumpido.
El ministro también atribuyó parte de la baja a factores puntuales, como la menor cantidad de días hábiles respecto a 2025 y la realización de un paro general durante el mes.
Expectativas hacia adelante
Caputo había anticipado este resultado semanas atrás, durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, y se mostró optimista sobre la evolución futura: “Se vienen los mejores 18 meses de la Argentina en las últimas dos décadas”, afirmó.
En la misma línea, el economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, consideró que la caída estuvo en línea con lo esperado y explicó que también influyó la salida del impacto de la histórica cosecha de trigo en las mediciones previas.
De cara a marzo, anticipó una recuperación, impulsada por mejores indicadores sectoriales y una base de comparación más baja.
La industria sigue en retroceso
Sin embargo, algunos sectores continúan mostrando debilidad. De acuerdo con la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, la actividad metalúrgica profundizó su caída en marzo, con una baja interanual de 4,1% y un uso de la capacidad instalada del 41,8%, el nivel más bajo de los últimos cuatro años.
El sector acumula una contracción de 6,9% en lo que va de 2026, en un contexto marcado por la retracción de la demanda interna y dificultades para sostener el empleo, aunque en la comparación mensual registró una leve mejora del 1,5% frente a febrero.




