Madonna dio un show en las playas de Copacabana ante más de un millón y medio de personas

El legendario concierto gratuito de Madonna en Río de Janeiro marcó el final de su gira “The Celebration Tour”, que conmemoró sus 40 años de trayectoria como la Reina del Pop. Cerca de 2 millones de personas se congregaron alrededor del monumental escenario en la playa de Copacabana, creando una atmósfera de celebración en todas las calles circundantes.

Con un elegante atuendo negro, la icónica cantante inauguró su espectáculo con “Nothing Really Matters”, una canción que resonó en la multitud reunida tanto en tierra como en el mar. Luciendo una pasarela suspendida que partía del famoso hotel Copacabana Palace, Madonna desfiló hacia un impresionante escenario de 800 metros cuadrados, duplicando el tamaño de los escenarios utilizados en presentaciones anteriores de su gira.


Fiel a su estilo, Madonna inició el espectáculo con una hora de retraso, pero la audiencia estaba eufórica y gritó desenfrenadamente cuando la drag queen Monét X Change apareció con una réplica del traje que Madonna usó en la emblemática canción “Vogue”. Tras un espléndido comienzo, Madonna se tomó un momento para saludar a su audiencia en Brasil y expresar su emoción por realizar este sueño hecho realidad.

Madonna continuó con una selección de sus éxitos, interactuando con la audiencia y entregando momentos emocionantes. Desde “Burning Up” hasta “Vogue”, cada canción fue recibida con entusiasmo y emoción por parte de los millones de fanáticos presentes.

El concierto también incluyó homenajes conmovedores, como proyecciones de fotos de artistas como Freddie Mercury y Renato Russo, víctimas del VIH, durante la interpretación de “Live to Tell”. Además, la colaboración con Pabllo Vittar y Anitta en el escenario agregó un toque especial de energía y diversión al evento.

El punto culminante llegó con un espectáculo de sombras que unió en escena a Madonna y la silueta de Michael Jackson, mientras bailaban al son de “Billie Jean”. Este momento emotivo marcó el cierre de una noche inolvidable y épica.

A pesar de algunos problemas técnicos reportados por los asistentes, el concierto fue ampliamente aclamado en las redes sociales, donde se viralizaron los mensajes de apoyo de Madonna a la comunidad LGBT+ y su defensa de los derechos humanos.