La dejaron morir!. Así comienza el posteo que hizo Nancy Maurer en su cuenta de Facebook para denunciar la falta de atención por parte del Sanatorio del Diagnóstico a una pasajera y amiga a la que llevó con urgencia porque sentía un fuerte dolor en el pecho y le costaba respirar.

Cuando Nancy, que es remisera, llegó al sanatorio, María del Carmen Chacón, quien se encontraba con dificultades respiratorias se quedó en el auto junto a su hija, mientras ella fue a la recepción a pedir una silla de ruedas para poder trasladarla hasta el interior del centro de salud.


Fue ahí cuando se enfrentó a la negligencia, la desidia y la falta de atención por parte del personal que hicieron caso omiso a su pedido, según relató por LT10. “En la recepción había tres jóvenes a los que les pedí una silla de ruedas para trasladar a una paciente que se sentía mal, y me dijeron que ya iban a llamar a un camillero. Vuelvo al auto y pasaba el tiempo y nadie aparecía. Entro de nuevo y le digo al mismo chico de la recepción que por favor me de una silla. Me dijo que ya le había avisado al camillero y me muestra el mensaje de Whatsapp que le envió. Me quedé en la puerta esperando, y veo que llega una ambulancia, les pido a los camilleros si podían atenderla, y me dijeron que no eran del sanatorio”, relató.

Sobre los acontecimientos de este martes, Nancy continuó: “Volví a entrar y pedí nuevamente que nos atiendan. Hacé algo, le pedí, se me muere en el auto, llamá a alguien. Ahí me contesta: ‘los médicos de guardia están atendiendo, no van a salir a atenderte a vos’ Eso fue lo que me dijo el chico que estaba en recepción”.

En ese momento, Nancy comienza a escuchar gritos que provenían del auto. Era la hija de María del Carmen que pedía a viva voz que alguien las ayude porque su madre estaba teniendo un paro cardíaco.

“Corrí de nuevo hacia el sanatorio y comencé a insultarlos a todos. Una enfermera que escucha mis gritos sale y me acompaña a sacar a Mary del auto. Entre las dos alcanzamos a llevarla hasta la puerta, pero Mary seguía infartada, con el brazo extendido y muy tiesa. Otro señor nos ayudó y junto a la enfermera la llevaron a la sala de Urgencias donde comenzaron a realizarle maniobras de reanimación”.

Lamentablemente era tarde para María del Carmen. Si bien estuvieron más de media tratando de reanimarla no pudieron salvarle la vida. Los minutos que se habían perdido en medio del descuido y la burocracia terminaron en la muerte de la mujer.

“En ese momento aparece el camillero, con una silla de ruedas en la mano y el celular en la otra y me pregunta con fastidio ‘a dónde está’. María del Carmen ya estaba muerta”.

Después de terminar el relato, Nancy reflexionó en Al Derecho y Al Revés: “La desidia, el poco valor de la vida del otro no tiene nombre”.

Por otra parte, el móvil de LT10 se acercó al sanatorio para obtener la palabra de algún directivo, pero le indicaron que “nadie va a hablar” de este caso, al menos por ahora.

Fuente: www.lt10.com.ar


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